miércoles, 13 de mayo de 2009

TAN SÓLO TÚ

Me estoy consumiendo en esta vida, que he decidido cocinar a fuego lento. Me siento atrapado por mi pasado, por mi presente y si me queda, por mi futuro.

Los recuerdos, son un lastre de lo que fui, el olvido un gran amigo al que seguir, la tristeza una maleta cargada que tengo que dejar.

Mi vida vacía, pide a gritos que la llene de sensaciones, me ruega que no me deje llevar por el dolor. Que no baje los brazos, que luche. Pero cada vez tengo menos fuerzas y me dejo llevar por la corriente sin saber donde acabaré.

Tengo la esperanza que me rescaten tus manos, que me saques de ese pozo negro en el que yo una y otra vez me meto. Tengo la esperanza, que con una palabra tuya, como dice la biblia, me ayudes a sanarme. Porque estoy roto, roto por dentro.

Voy despertando de este dolor y me siento solo. Camino por un pasillo interminable para buscar consuelo y tan sólo recibo indiferencia.

No es una pesadilla, no es un mal sueño, todo es real como la vida misma. Como la puta vida, que me ha tocado vivir.

Uno siempre piensa que alguien le espera al otro lado del río. Una mano amiga, un grito de esperanza. Pero algunas veces, no hay nadie al otro lado y debes nadar a contra corriente.

Tan sólo tú, puedes decidir entre luchar o ahogarte. Pero aveces prefieres no decidir, prefieres dejarte llevar y acabas ahogado en el fondo del mar.

Ahogado en el mar de las ilusiones, de los deseos, de los sueños. Siempre esperas que te salven, pero habrá un día que nadie venga a socorrerte y te hundirás poco a poco, mientras piensas en todo lo que has dejado pasar.

Agárrate al salvavidas, sube a la embarcación me gritas, mientras yo chapoteo y me dejo hundir en el mar de la desdicha.

Quiero salir o dejarme llevar y despertar a la orilla del mar. En la playa del olvido, en Cayo Esperanza, al lado de la isla del amor.

No quiero ser un naufrago de tus besos, quiero nadar en el mar de tus labios. Quiero que las olas sean tus brazos y me acaricien.

Cierro los ojos y tan sólo quiero abrirlos cuando tú estés a mi lado. No te vayas, quiero que me marques el punto exacto, hacia donde debo nadar para encontrarme contigo.

!Te quiero!

domingo, 3 de mayo de 2009

OTRA VEZ

Vuelvo a ser ese barco a la deriva sin rumbo fijo, esa brújula sin norte, ese envasado al vacío.

Ese caminante sin camino, ese caballero de la triste figura, esa desdicha, ese hastío.

He vuelto al país de las tinieblas, donde todo es lúgubre, extraño y sombrío.

Donde te cuesta respirar, donde se te aceleran las pulsaciones, donde todo está frío.

Vuelvo a ser huérfano de ti, a ser un árbol sin raíces, un pájaro que no sabe volar, un ahogado en el río.

Soy una negra sombra, sin vida, sin alma, sin corazón, sin emociones, ya no sonrío.

Juego una partida de póker y tengo el as de la tristeza, el del desengaño, el del vacío.

Lo que son las cosas, como es la vida. Esta partida la he ganado... ¡maldita sea, tengo un trío!


miércoles, 25 de febrero de 2009

EL MUNDO YA NO NECESITA MÁS CANCIONES DE AMOR.

No busques…encuentra.
No ames… que te quieran.
No oigas… escucha.
No llores… consuela.
No vivas… revive.
No dañes…que te curen.
No te rindas…lucha.
No esperes…sueña.
No recuerdes…desea.
No razones…déjate llevar.
No presiones…acaricia.
No muerdas…besa.
No insistas…pídele tiempo al tiempo.
No fracases…reconquista.
No te hundas…flota.
No lo pintes todo negro…busca los matices.
No pierdas las emociones…sonríe.
No deshojes las margaritas…camina con paso firme.
No te escondas…vive.
No rompas los corazones, no enmascares tus sentimientos… tan sólo quiere, tan sólo eso.

martes, 20 de enero de 2009

HASTA PRONTO.

Ayer se marchó, se fue a ajustar cuentas con su futuro, a perseguir su sueño, a ser alguien en esta vida plagada de “Don nadies”.

Se despidió, e inundó mi vida con un vacío imposible de sustituir. Es mi amigo, mi hermano y muchas palabras más, que no se han inventado todavía para definir lo mucho que le quiero.

Hemos reído hasta hartarnos, hemos llorado hasta decir basta, cada invierno, cada verano y alguna que otra primavera.

No puedo seguir escribiendo…como decía aquel, perdón por la tristeza.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

SIETE AÑOS DESPUÉS…TE VUELVO A ESCRIBIR.

Siete años después y aquí me tienes, para rendirte tributo, para hacer un homenaje póstumo a la muerte de nuestro amor.

El tiempo ha pasado, pero al oír tu voz, al verte o al recordarte, se me estremece el cuerpo como antes y sigo sintiendo un pequeño dolor por haberte perdido.

Fuiste mi primer amor, ese que dicen los clásicos que es el que nunca se olvida. Fuiste mi maestra de amor y también de desamor.

Me enseñaste a volar sin necesidad de tener alas, a parar el tiempo cuando estaba contigo, a olvidarme de los abismos y a caminar de frente, sin miedo, sin complejos por el camino de la vida. Me enseñaste el verdadero sentido del verbo amar y de la palabra sexo.

Convertimos lo nuestro en algo visceral, que iba más allá de los convencionalismos de la pareja. Nos quisimos infinito, nos odiamos hasta la muerte. Exploramos palmo a palmo nuestros cuerpos sin dejar un solo rincón huérfano de nuestras caricias. Desequilibramos todas las balanzas, rompimos todos los moldes, tocamos todos los extremos.

Algunos, desde el primer momento quisieron enviar por el desagüe del olvido nuestro amor. Nosotros aguantamos como pudimos, hasta que el desgaste y el cansancio de luchar contra los elementos se apoderaron de nuestras vidas.

Me enseñaste lo duro que puede ser el engaño, la mentira, el abandono, la soledad. Me enseñaste que puedo escribir versos con la pluma del alma y con la tinta de los sentimientos.

Fuiste mi primera musa, mi primera diosa del amor y de la belleza. Mi Afrodita, mi Venus, mi Anukis a la que adorar.

Le diste sentido a la palabra lujuria, al acto de pecar. Y te diré algo más: me encantó pecar contigo. Y me encantaría hacerlo una y mil veces más.

Fuiste mi religión, mi escala de valores, una lluvia refrescante en una tarde de agosto. Fuiste mucho miura para tan poco torero.

Ahora, con el paso del tiempo, con la experiencia de los años y con unas cuantas cornadas en el cuerpo me encantaría poder volver a torear contigo. Y salir por la puerta grande, no a hombros, sino contigo acurrucada en mi regazo.

Decía aquel, que la vida es sueño y los sueños, sueños son. Pues yo por soñar soñaría, que ahora que tengo el corazón roto, me encantaría que lo reconstruyeras tú con el pegamento de tus labios en forma de besos. Por soñar soñaría una segunda parte contigo con un final feliz. Por soñar soñaría, seguir aprendiendo contigo las lecciones que nos quedaron pendientes.

Y lo que son las cosas, ahora siete años después, cuando por tu vida y por la mía han pasado unos cuantos nombres. Quiero elevarte a los altares del amor y convertirte en este momento y para siempre, en la Señora de mi corazón.

domingo, 28 de diciembre de 2008

A MIS 28.

A mis 28.

Estoy más cerca de la muerte, más cerca de aquello que se llama vejez. Más cerca de sentar la cabeza, más cerca de la madurez.

A mis 28.

Sigo construyendo castillos en el aire, sigo soñando imposibles. Sigo llorando por amor.

A mis 28.

Me sigue doliendo el rechazo, me siguen faltando tus caricias, sigo añorando tus besos.

A mis 28

Todavía me quedan cosas por hacer, por escribir, por completar. Mi vida es un pentagrama al que todavía le faltan muchas notas por poner, es una barrica con poco vino, es un zapato sin tacón, es un traje sin corbata.

A mis 30 menos dos.

Aquí me tienes empuñando el arma de la palabra, rompiendo mi silencio, dejándome la vida en estas letras.

A mis 28.

Me doy cuenta de que me queda mucha tinta en el tintero. Que debo volver a enamorar y a enamorarme, que debo conquistar y sentir una y mil veces el amargo sabor de la derrota. Hincar mis rodillas en el suelo todas las veces que hagan falta y con la experiencia de los años ponerme de nuevo en pie, para librar otra dura batalla contra ese enemigo terrible que se llama desamor.

A mis 28.

Estoy encantado de haberme conocido y de haberos conocido a vosotros. A todos aquellos que me habéis acompañado durante este tiempo y habéis dejado en mi vida como regalo vuestro cariño, vuestra amistad y vuestra lealtad.

A mis 28.

Tengo una salud de hierro, un corazón roto de amor y la voluntad firme de que saldré adelante.

domingo, 21 de diciembre de 2008

A TI.

Te escribo a ti desde ese rincón del alma donde las palabras salen sin pensar, donde el amor se vuelve un argumento básico para explicar mis teorías, donde el corazón deja de ser una simple víscera del cuerpo humano para convertirse en mi única verdad.


Te escribo a ti, la que me impuso la penitencia del olvido por mis pecados, la que crucificó mis ilusiones, la que me acompaña en mis pensamientos en este calvario.

Te escribo a ti con premeditación, nocturnidad y alevosía, a sabiendas que nada va a cambiar entre tú y yo.

A veces te quiero y a veces te odio.
A veces toco el cielo con la punta de los dedos y aveces me hundo en lo más profundo del infierno.

A veces soy un caballero y aveces un vagabundo en busca de la dignidad.
A veces reconstruyo mi alma y otras veces se me rompe el corazón en mil pedazos.

Algunas veces me perdería contigo y otras veces me encontraría conmigo mismo.
Algunas veces me gustaría escribir nuestro final y otras veces no quisiera ponerle nunca punto final a lo nuestro.

A veces te he soñado en los brazos de otro y otras veces he pensado que no vale la pena soñar.
A veces te quiero y a veces te odio.
A veces pienso que quiero seguir escribiéndote versos y a veces pienso: ¡qué coño que se los escriba otro!

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