miércoles, 11 de febrero de 2015

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Si quieres seguir leyendo mis poemas, lo puedes hacer en mi nueva página web:

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jueves, 6 de noviembre de 2014

LA CHICA DE LA PUERTA


Mordí mis labios para no morder los suyos.

Apreté tanto los ojos para olvidarla que ahora me duelen sin verla.

Me reprimí tanto la ganas de ganar que pierdo cada noche.

Aquel día nos refugiamos en las horas vacías del reloj que marcaba el tiempo de su marcha.

Me tragué el orgullo para condenarme a su olvido mientras me administraba altas dosis de desesperanza.

Pero sin abrazarte aún te siento entre mis brazos, pero sin tocarte todavía te acaricio, pero sin verte siento el deseo de desearte.

Cuando el corazón gana la batalla al pensamiento, el derrotado recibe un beso en la mejilla como antesala del adiós.

En ese momento el alma suena como cristales rotos, como el crujir de las hojas en una triste tarde de otoño.

Nunca dejes entrar en tu vida a la chica de la puerta.
Porqué quizás jamás la consigas olvidar.
Nunca dejes entrar en tu vida a la chicha de la puerta .
Porqué quizás las noches con luces de neón a ella te vuelvan a recordar.
Nunca dejes entrar en tu vida a la chica de la puerta.
Porqué quizás su ausencia hasta el azúcar te pueda amargar.





martes, 7 de enero de 2014

MENSAJE ENCRIPTADO

Te tengo que devolver un libro y miles de sueños.

Te he buscado y te he encontrado desde la primera hasta la última página.

Mi sueño es escribirte a ti, sin puntos finales.

Es llorarte con lágrimas de tinta secadas en un papel en blanco.

Es inevitable pensar en ti y sentirte en algunos de sus poemas.

Es imposible no leer sus páginas y después de cada verso no escribir mentalmente tu nombre.


Te tengo que devolver tu libro y emborracharnos de vino malo para sentirte más cerca.

Dejar que la noche nos desinhiba y así poder escribir un nuevo poema carnal.


lunes, 28 de octubre de 2013

TE VAS A MORIR.



Te lo voy a decir para que te enteres. Sí a ti que me estás leyendo ahora mismo, te miro a los ojos y te digo de una manera muy clara, sin tapujos: TE VAS A MORIR.

Y lo harás dentro de unos segundos, o quizás minutos, horas, meses o años. Pero te vas a morir, la vas a palmar sin remedio. Un ataque al corazón, un cáncer, una cirrosis, un accidente o la vejez se te llevarán por delante.

Y ni tu chalet con piscina en una zona exclusiva, ni tu despacho con sillones de piel y vistas a la gran ciudad te salvarán. Ni tan si quiera tus joyas valiosísimas encerradas en una caja de seguridad, ni tus cuadros de valor incalculable, ni el dinero acumulado que no serás capaz de gastar nunca, te darán la vida eterna.

Te morirás aunque hayas conseguido el mejor puesto de trabajo lamiendo culos y pisando cabezas.
Te morirás aunque hayas obtenido un gran poder en las urnas.
Te morirás aunque hayas creado un emporio de empresas de manera fraudulenta.
Y te morirás aunque te esté esperando cada día un yate en la puerta de tu casa.

Te morirás aunque nunca te hayas parado a pensar en los demás.
Te morirás aunque nunca hayas tendido una mano sin esperar nada a cambio.
Te morirás aunque la palabra solidaridad no esté en tu diccionario.
Y te morirás aunque pienses que vas a ser eternamente joven.

La muerte no entiende de sexos, ni de edades, ni de ricos, ni de pobres. No entiende de razas, ni de héroes, ni villanos, ni de vencedores o vencidos. Sencillamente la muerte mata y se lleva por delante a quien sea.
Y tú, que no puedes vivir sin tu gomina, o sin tu coche bien equipado, o sin tu táblet, o sin tu camisa de marca, o sin tu vestido carísimo de mujer fatal. También te irás al otro barrio en menos que canta un gallo. Porque la muerte no es clasista, no es excluyente, ni es racista.

La muerte nos iguala a todos . Y tú debes elegir si quieres ser recordado como una persona de bien o como un perfecto/a hijo/a de la gran puta.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

AL CIELO TAN SOLO SE ACCEDE PAGANDO


Aprisionado entre sus piernas, me reafirmo en que sus manos están enseñadas para dar placer.

Mientras iniciamos el intercambio de temperaturas piel con piel, mi teoría carnal se vuelve dogma de fe.

Tus labios se cotizan al alza en el mercado de la noche, tus besos son una cima inalcanzable,  sin previo pago de su importe.

Vendedora de carne celestial, de deseos al contado, inyectas el veneno a tus víctimas a golpes de orgasmo.

Eres un oasis carnal para el sediento de sexo, eres una pastilla corpórea que cura el desvarío

Eres la última parada para los que se mueren de frío.

Eres la piel cálida para los sedientos de amor, eres el lubricante necesario para las secas vaginas de tentación.

Eres la válvula de escape para los desesperados sin compasión, eres el último reducto, el calor de la noche, mi sexo en erupción

La noche te abraza bajo su gabardina de anonimato y deseo.
Y entre botellas y copas mi loco futuro yo veo.

Pero la penumbra resguarda mi triste sombra que anda bebiendo y vagando

Y la vida te enseña, que las putas tan solo beben champagne y que al cielo tan solo se accede pagando.




miércoles, 22 de agosto de 2012

LE DEBÍA....


Le debía unas letras envenenadas, como sus labios cuando los utilizaba como moneda de cambio.

Le debía el mayor de mis desprecios, empuñando el arma del orgullo en defensa propia.

Le debía la última calada de este cigarro consumido pensando en ella, mientras orino mi borrachera.

Le debía toneladas de sinsabores, litros de lágrimas, cuarto y mitad de incomprensión que hoy le pago con intereses.

Le debía versos que se perdieron entre la marea del olvido, entre la negra sombra de lo que nunca fuimos.

Le debía el sonido desafinado de mi guitarra, mientras los acordes soñaban con la música de su rubia melena.

Le debía no darle importancia a su cuerpo, esculpido a base de deseo y cincelado a golpes de morbo.

Le debía odiarla, después de quererla hasta morirme y matarme.

Le debía mi más profundo rencor, por sus ataques de histeria de Barbie consentida.

Le debía paisajes nublados, mientras su boca me engañaba con la mía.

Le debía un teorema vital que dijera: yo nunca seré igual que tú.

Le debía olvidarla y resucitarla entre estas líneas que la acompañarán durante toda su vida.

Le debía sincerarme ante ella, mujer de poca fe, aunque tenga nombre de seguidora de Cristo.

Le debía y le debo noches en vela, mis ojos fijos en el techo oscuro de mi habitación.
Le debía y le debo relojes sin tiempo, el hueco de su silueta clavado en mi colchón.

sábado, 4 de febrero de 2012

ESCRIBIR...

Escribir aunque la noche sea fría como mi alma cuando te marchas.
Escribir aunque me duela cada palabra que escribo pensando en ti.
Escribir aunque me pierdo y te pierda.
Escribir aunque sea para sentirte cerca.
Escribir aunque sea por escribir.


miércoles, 7 de diciembre de 2011

ELENA

Elena es nombre de noches interminables, de locura contenida, de dulce garrafón.

De antros con olor a nada, de falsa moneda, de volcán en erupción.


Es el último baile de ese tango olvidado de la voz de Gardel.

Es ese bolero desafinado, esa amarga amargura, esa maldita luna de hiel.


Quererla es jugar para perder y es beber para recordar.

Es el último trago del solitario en la noche, es dormir para olvidar.


Elena es una rosa negra con espinas, es un bocado de perversión

Vestidos de dulce tacto, de cama en cama, de colchón en colchón.


Es un viaje en business con destino a la perdición.

Con un piloto kamikaze dispuesto a estrellarse en tu corazón.


Eres la musa del coma etílico, soy pasto de las llamas de tu boca ardiente

Mi puta calavera tirita de frío, cuando una caricia tuya mi cuerpo siente.


Elena es el elixir que cura la locura, es la luz del peregrino vagando entre las sombras de la noche.

Es el pecado, es la tortura, es el polvo salvaje en el asiento trasero del coche


Es un juego sin reglas, es la palabra te quiero en boca propia o ajena

Es un torrente de sentimientos, es alcohol en vena. Todo eso, todo eso es... Elena.

viernes, 25 de noviembre de 2011

NO TE MEREZCO

Diluvia en el exterior y el frío hace que se acumule escarcha en el asfalto de mi corazón.

Que no me mereces dices después de haber besado otros labios.
El verbo merecer se debate entre la razón y las vísceras del alma.

Tú vendedora de besos al peor postor.
Cotizas a la baja en el mercado del amor.

Desde la lejanía tú decides por mí.
Desde el destierro de tu boca me invitas a olvidarte.
Desde el exilio de tu cuerpo me instas a que explore otros cuerpos.

¡Pero yo no puedo! Y no puedo porque tus labios tibios, humedecidos a sorbos de cerveza barata martillean mi recuerdo.

Sólo tú puedes hacer que el agua y el aceite se conviertan en una mezcla perfecta.
Agua tú, y tú para mí.
Aceite yo, y yo para ti.

No me mereces, y a lo mejor yo tampoco te merezco.
No te encanto, pero me encantas.
No te busco, pero siempre te encuentro.

martes, 12 de abril de 2011

PREGUNTAS SIN RESPUESTA

¿Cuántos errores hacen falta para conseguir un acierto?
¿Cuántas equivocaciones debes cometer para triunfar tan sólo una vez en la vida?
¿Cuántas bocas con sabor a nada debo besar para poder probar la tuya?
¿Cuántos dulces hacen falta para disimular el sabor amargo de la amargura?

¿Cuántas primaveras deben marchitarse para volver a tu lado?
¿Cuántas calles has de recorrer en la noche para no sentirte un solitario?
¿Cuántas locuras hay que hacer para que te tomen en serio?
¿Cuánta imperfección alberga la persona perfecta?

¿Cuántos piropos debo callarme hasta que me dediques una mirada?
¿Cuánto dolor puede soportar un corazón roto de amor?
¿Cuántas llaves debo utilizar para abrir la puerta de tu alma?
¿Cuántas lágrimas he de derramar para llenar el vaso de tu comprensión?

¿Cuántos amores falsos tienen que pasar por tu vida para encontrar el verdadero?
¿Cuántos? ¿Cuántos?....

jueves, 9 de septiembre de 2010

SE ACABÓ

Parecía que nunca iba a llegar este momento, pero las cosas siempre acaban de una manera o de otra.

Nacemos para morir, amamos para odiar, odiamos para olvidar.

Hoy te escribo esta carta de despedida, con un adiós amargo pero necesario, con un hasta siempre sin dramas, con un punto final sin heridas pero con muchas cicatrices.

Sin sello, sin sobre, sin acuse de recibo, sin remite, sin remitente.
Sin rencores, sin dolores, sin pretensiones, sin palabras hirientes.

Ya se secó la tinta del tintero, ya no te escribo a ti primero, ya no pienso que sin ti me muero.

Ya me cansé de imaginarte, de soñarte, hasta de amarte.
Ya me cansé de odiarte, de olvidarte, hasta de esperarte.

La riada se llevó tu nombre, el lodo a su paso embalsamó y sepultó los recuerdos malditos con sabor a ti.

Soy un poco más viejo, menos inexperto, más poeta, menos basura, más malandrín.
Soy menos alcohólico, más rencoroso, menos inestable, más enamorado de todo...de todo menos de ti.

martes, 24 de agosto de 2010

EL DEMONIO SE PERFUMA DE PRADA

No es necesario vender tu alma atormentada al Diablo para terminar en el infierno del amor, donde te condenan a la tortura eterna de la indiferencia. Entre lagos de fuego y azufre, no dejan de recordarte que eres un ángel caído, una caricatura garabateada por un niño de dos años, un solitario sin sombra, un rey sin corona.

Desde ese inframundo donde se confunde el amor y el desamor. Te das cuenta que Lucifer es nombre de mujer, que Belcebú se viste con ropa cara y que el Demonio se perfuma de Prada.

Los Dioses del Averno se tomaron la revancha y resucitaron en mi interior, revolviendo mis entrañas. Escurriendo mis ojos y llenando de lágrimas mi cara mientras amanecía.

En ese ritual lacrimoso, tu cara de incomprensión hizo que muchas preguntas se agolparan en mi aturdida cabeza.

¿De qué sirven unos labios si no son capaces de pronunciar la palabra te quiero?
¿Para qué sirve una mirada tuya, si entre tus ojos se esconde la sombra de la duda?
¿Qué hay tras esa sonrisa de Jóker?
¿Quién marchitó tus primaveras?
¿Por qué mal vendes tus besos entre rosas y espinas?
¿Dónde está la llave que abre la puerta de tu corazón?
¿Por qué no arrancas de ti la amarga amargura?

¡Contesta, por favor!

domingo, 4 de julio de 2010

A LOS PERDEDORES

La inspiración se marchó por el único resquicio que había en las paredes de mi corazón. Las musas del alcohol me abandonaron por prescripción médica. Dejándome huérfano de versos y besos.

La resignación se apoderó de mi cuerpo sin permiso, me invadió mi territorio empuñando el arma de la amargura. Al asalto con premeditación y alevosía colonizó mi alma y colocó la bandera de la incomprensión, que se clavó en lo más profundo dejándome heridas de guerra, heridas de desamor.

Las cartas en el juego de los sentimientos están marcadas, siempre ganan los tahúres que se las saben todas en el noble arte de la seducción.

Los perdedores sin otro as en la manga mas que la eterna superación, buscan constantemente el camino de la esperanza para terminar una y otra vez en el mismo punto de partida. El olvido como modo de vida, los recuerdos como elixir milagroso para no perder la cabeza. Evocando lo que un día fuiste, marcándote el camino para que algún día vuelvas a ser.

Los perdedores son caminantes incansables, que recorren las estrechas calles de la tortura, se detienen en cada farola y lloran en cada esquina. Se parten la boca pidiendo ayuda a los sordos, mal venden su alma por una caricia incondicional, subastan amor al mejor postor, regalan miradas de complicidad a cualquier fulana.

Los perdedores nunca esperan nada, desesperan ante todo. Viven al límite, la vida y la muerte son palabras sinónimas. Se emborrachan de incomprensión, se refugian en el silencio, navegan a contracorriente para terminar varados en la playa de los vencidos.

Ayer perdí, hoy renací, mañana perderé quizá pasado renaceré.
Ayer perdí hoy gané, quizá pasado volveré a perder.

martes, 23 de marzo de 2010

QUIZÁS.....

Quizás soy un solitario, porque ya no me cuesta dejar a mis amigos en el camino, dejar cadáveres en la cuneta , proyectos de algo más en puntos suspensivos.

Quizás soy un inmaduro, porque siempre añoré mi infancia. Esa época sin preocupaciones donde no existe el bien y el mal, donde nadie te hace daño, donde no eres capaz de confundir el amor y el desamor.

Quizás soy un poeta, porque nunca desprecié un beso, porque siempre valoré un abrazo, porque nunca le dije no a una caricia. Soy poeta porque cambié versos por besos, alma por alma, dolor por dolor, te quieros por nada.

Quizás soy un loco, porque nunca me gustó vivir encorsetado en la cordura, emparedado en la mesura, oprimido por lo políticamente correcto. Porque siempre valoré terminar nuestra guerra ondeando la bandera de la paz carnal.

Quizás soy un borracho porque las musas del alcohol me enseñaron a imaginar un mundo mejor, sin imposibles, sin buenos ni malos, sin positivos ni negativos.

Quizás soy un incomprendido porque nadie se puso a mi altura, porque nadie rozó el infierno con la punta de los dedos, porque nadie se sintió vacío con el alma hueca.

Quizás lloro porque en cada lágrima me dejo la vida, porque en cada sollozo resucito y resurjo de mis cenizas para seguir adelante. No quiero mirar atrás, no quiero ser una estatua de sal.

Quizás algún día destile el odio almacenado a golpes de rabia, quizás algún día seré capaz de recordarte con cariño, quizás algún día no me permitiré arrastrarme por el lodo de la incomprensión.

Hoy no puedo, quizás algún día ….Hoy no....

jueves, 21 de enero de 2010

HAY BESOS...

El beso es el mejor medicamento para curar las heridas del corazón, la soledad, el sentimiento de abandono, la falta de cariño y el desamor.

Hay tantas formas de besar, como personas, escenarios y momentos hay en el mundo.

Hay besos, robados, pactados, comprados, esperados, inesperados...

Hay besos que te hielan el alma, que te roban la vida, que te dejan sin aire, que te resucitan...

Hay besos que te reconcilian con el mundo, que te hacen soñar despierto, que saben a pecado...

Hay besos que paran relojes, que no se repiten nunca, que se quedan atrapados en tu mente, que te hacen volar sin alas, que desafían la lógica...

Hay besos que se buscan y no se encuentran, que son platónicos, que se desean, que no se olvidan...

Hay besos que nacen y mueren en los mismos labios, o en otros labios, o los que nunca mueren y siempre nacen.

El beso es la puerta de entrada a la casa del placer, es la fusión perfecta entre dos personas.

En definitiva, el beso es la mejor manera de cerrarle a alguien la boca.

domingo, 27 de diciembre de 2009

ESPERANDO...

Barba de tres días, pijama de algodón pegado al cuerpo, dos días sin intimar con la ducha.

Incomprensión en pastillas, tristeza en vena, necesidad de una aguja que me inyecte vida.

Sopa de navidad salpimentada de recuerdos, el reloj biológico a punto de marcar los treinta, cuenta atrás que acorta la vida. Muchas cosas por hacer, pocas ganas de hacerlas.

Casi tres décadas buscando el amor, la felicidad, rompiendo muros de lamentos, soñando despierto.

Una y otra vez volviendo al punto de partida, cada vez cuesta más emprender el viaje hacia la tierra de las ilusiones perdidas. Cada vez es más difícil levantarse con ganas de luchar, cada vez es más difícil morir por un ideal.

La cama mi amiga, mi habitación en penumbra mi espacio, la soledad una extraña compañera, estas letras son el elixir que curan mi corazón en cangrena.

El insomnio se manifiesta en mis ojos hinchados, ojeras delatadoras, cansancio acumulado, es el rostro de un derrotado.

Achaques de la edad, heridas en el alma curadas con chorros de alcohol. Viendo la vida pasar como un espectador de segunda fila.

Esperando algo…esperando nada…esperándolo todo.

martes, 8 de diciembre de 2009

PARA QUÉ ESCRIBIR...

Para qué escribir si estoy bien conmigo mismo, si ya no lloro por amor, si ya no sueño contigo, si tu ausencia ya no me provoca dolor.

Para qué escribir si ya no me cuesta nada besarte tan sólo en la mejilla, si ya no bebo para olvidar, si ya no me masturbo pensando en ti.

Para qué escribir si ya comparto mesa con velitas con cualquiera, si ya no me importa pagar para sentirme deseado, si mi mirada ya no busca la tuya, si mi boca ya tiene el sabor de otra boca, si tu perfume ya no es el primer olor del día.

Para qué escribir si no echo de menos tus caricias inesperadas en mitad de la noche, si en mi cama ya se ha borrado la silueta de tu cuerpo, si ya no me pongo enfermo porque no estás junto a mí.

Para qué escribir si cada día que pasa voy perdiendo la fe en el amor, si mi religión ya no es tan sólo tu cuerpo, si ya no hago penitencia para que me perdones, si ya no rezo para que vuelvas.

Para qué escribir si cada decepción tiene nombre de mujer, si ya no leo a Neruda, si ya no me emociona nuestra canción.

Para qué escribir si me comparas con otros, si buscas híbridos, si has recostado tu cuerpo en otros brazos distintos a los míos.

Para qué escribir si ya se han secado las fuentes del placer, si ya me he acostumbrado a la soledad, si ya no espero tu retorno escondida entre el sol y la luna.

Para qué escribir si mis manos ya están limpias, si ya me he lavado la sangre que brotaba de las heridas que dejaste en mi corazón.

Para qué escribir si ya no te siento, ni te padezco.
Para qué escribir si ya no te busco, ni te encuentro.
Para qué escribir si yo ya no muero por ti.
Para qué escribir si tú ya no mueres por mí

sábado, 31 de octubre de 2009

NO VAYA A SER...

Hay tantas formas de querer, como personas hay en este mundo.
Hay tantas formas de amar como matices de colores hay en el firmamento.

La noche y las musas del alcohol marcan el camino hacia el deseo, hacia lo imposible para hacerlo posible, para hacerlo palpable, para ponerlo delante de ti y servírtelo en bandeja para que te tomes tu ración de lujuria escondida.

Nunca imaginé lo que sería capaz de hacer, el deseo nos lleva a la locura, no distinguimos entre el bien y el mal, entre lo masculino y lo femenino.

Nos pasamos por el forro los convencionalismos, en la noche todo se relativiza, todo cobra menos importancia, el todo es nada, la nada es nada.

A ciertas horas nos embriagamos de placer, nos emborrachamos de deseo y nos dejamos llevar por el más básico de los instintos

Todavía siento el perfume de tu piel impregnado en mi piel, todavía siento tu culpabilidad pegada a mi culpabilidad, todavía me siento cómplice de tus caricias acompañadas de mis caricias.

Todavía no sé si fue real o tan sólo fue un sueño que revivo en mi mente una y otra vez. Nunca olvidaré ese momento, siempre estará ahí y no sé si todo esto significará un punto y aparte, o un punto y seguido, o simplemente le pondremos a esta historia puntos suspensivos.

La sociedad nos hace estar a un lado o al otro, tenemos que ser de izquierdas o de derechas, arriba o abajo, por detrás o por delante, en nuestra acera o en la acera de enfrente, siempre tenemos que elegir y descartar. Estar en un bando o en otro, la guerra contigo o la paz sin ti.

No podemos caminar por la calle de en medio, no podemos amar el gris debemos elegir entre el blanco y el negro. Hay que definirse, hay que razonar, hay que dejar de lado esa palabra cursi, pasada de moda, que tan sólo utilizan los clásicos y no es otra que la palabra sentir.

Hay que explicarlo todo y además ese todo debe tener algún sentido, debe tener lógica. No debemos darle protagonismo a la improvisación, todo debe ser medido por la cordura, no vaya a ser que un loco sea el más cuerdo del mundo, no vaya a ser que la sinrazón se convierta en el opio del pueblo, no vaya a ser que la razón pierda el pulso ante el corazón.

domingo, 18 de octubre de 2009

QUERIDO AMIGO

Querido amigo:

Hace tiempo que te ando buscando, que no sé nada de ti. Te marchaste hace meses sin avisar, dejándome solo y sin saber si volverías.

He esperado todo este tiempo para escribirte, porque pensaba que en algún momento aparecerías de nuevo por la puerta y yo olvidaría tu ausencia de todos estos meses.

Se me hace extraño no estar contigo, que no estés a mi lado. Hay días que lo llevo mejor, otros que ni tan siquiera me acuerdo de ti y días que no paro de pensar en lo bien que lo hemos pasado juntos.

Todavía me cuesta comprender porque te fuiste, todavía te lloro, todavía sigo pensando que algún día volverás.

No te creas que no te he buscado en todo este tiempo. He llamado a Loli, a Elena, a Leticia y a otras tantas amigas por si te habían visto. Todas ellas me dijeron que no sabían ni querían saber nada más de ti.

Es tal mi desesperación que hace poco hablé con Marta, que fue la última persona que supo de ti y también me dijo que no sabía nada, es más que ya te había olvidado y que ni te buscaba ni pensaba hacerlo. Fíjate me pidió incluso que no le preguntara nunca más por ti.

Todavía recuerdo la última vez que nos vimos, que nos encontramos por casualidad. Fue un gran momento ¿lo recuerdas? Fue una tarde de verano, en una parada de autobús. Yo no te esperaba, pero por casualidades de la vida te presentaste sin avisar, tal fue mi sorpresa que yo no sabía que hacer. Fue un encuentro muy bonito, de esos que recordaré toda mi vida.

Semanas después de ese reencuentro, te marchaste sin avisar, como aquel que se va a comprar tabaco y no vuelve nunca, pues igual. Y yo hasta el día de hoy te sigo buscando.

Mucha gente me ha dicho que no te busque, que ya te encontraré, que cuando menos me lo espere tú aparecerás. Pero ya sabes que soy muy impaciente, que no me gusta esperar.

Si lees esta carta ponte en contacto conmigo, ya sabes donde estoy, ya sabes donde encontrarme. Espero que recapacites y vuelvas pronto.

Te espero amigo, te espero... AMOR.

domingo, 20 de septiembre de 2009

APRENDIENDO A MARCHARME

En estos días estaba pensando en lo difícil que es marcharse, darse media vuelta y volver por donde has venido.

Pensaba en lo difícil que es poner punto final, cerrar una puerta, hacer mutis por el foro con dignidad, sin resentimientos, sin traumas, sin tristezas.

Irte sin hacer ruido, con la cabeza alta, por si algún día te da por volver o a ella le da por llamarte para que vuelvas. Es muy difícil decir hasta aquí hemos llegado, porque siempre quieres llegar a más. Es muy difícil que tu boca pronuncie un rotundo se acabó, cuando prefieres gritar continuará.

Que difícil es dar un portazo entre interrogantes, irte un minuto antes de que te echen o de que te odien por ser un cobarde, por no saber dar un paso atrás.

Pensaba, que es mejor tragarse las lágrimas de espaldas a la persona a la que amas. Pensaba que es mejor marcharse con la maleta llena de recuerdos, dejando colgados en el armario los trajes de reproches, las prendas de dolor, la ropa íntima salpicada del sexo que nunca tuvimos y que ya no tendremos jamás.

Que es mucho mejor, marcharte por tu propio pie y no con una patada en el culo. Que hay que irse antes de que te tiren los zapatos por el hueco de la escalera y tus ilusiones por el pasillo.

De hecho, es mejor marcharse con una sonrisa en la boca, abriendo las ventanas para ventilar el aire viciado de pensamientos negativos. Marcharse de puntillas para que valoren tu ausencia, marcharte descalzo sin hacer ruido antes de que te olviden, marcharte con discreción para dejar un buen sabor de boca.

Los que todavía no sabemos marcharnos a tiempo, la vida nos enseña a despedirnos de manera involuntaria de las personas que queremos. Y cuando eso sucede, siempre repetimos la misma pregunta ¿porqué no supe marcharme a tiempo?

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